martes, 23 de diciembre de 2014

Historia sobre Apariencias: Universidad Stanford



Historia sobre Apariencias: Universidad Stanford, leyenda y realidad.

Leland Stanford y su mujer Jane fueron los fundadores, el 1 de octubre de 1891 y la historia sobre apariencias Universidad Stanford que más se conoce tiene más de leyenda,  que de realidad. 

Historia sobre apariencias Universidad Stanford


Comencemos por lo que no es verdad, sino leyenda. 

Esta conocida historia, la cual resumiré, habla de una mujer y su esposo, vestidos ambos con trajes de algodón barato, bajaron del tren un día de 1891 en Boston, Massachusetts. Caminaron lentamente hacia la Universidad de Harward (en Cambridge), con la intención de hablar con su presidente.  
La pretendida arrogancia del matrimonio intimidó a la muchacha que, después de comprobar que las personas no tenían intención alguna de marcharse, decidió hablar con su superior, solicitándole que hablara con ellos. El presidente, asintió y aceptó recibir a los considerados como mendigos.  
Jane Stanford se dirigió al importante hombre, comentándole su propósito de ellos. El caso es que teníamos un hijo estudiando en esta universidad, pero lamentablemente murió hace unos días en un accidente. Él amaba Harvard, y mi esposo y yo desearíamos levantar algo en su memoria en algún lugar del campus, si es posible.  

No me interesa en absoluto, señora. No podemos erigir una estatua por cada persona que haya estudiado en Harvard y posteriormente haya fallecido. Leland Stanford, el marido, le comunicó a su interlocutor que su intención no era la de levantar una estatua, lo que ellos deseaban era donar un edificio al centro que llevara el nombre de su hijo, honrando así su memoria.  
¿Un edificio? ¿Tienen la más remota idea de cuánto cuesta un edificio? Nosotros hemos invertido hasta ahora más de siete millones y medio de dólares en la construcción de todos los edificios que componen la universidad. ¿Siete millones y medio de dólares? ¿Tan poco cuesta iniciar una universidad? No se preocupe, señor presidente, ya no robaremos más de su precioso tiempo. Levantaremos una universidad nueva en memoria de nuestro difunto hijo.
Esta es la leyenda que, con la ayuda de Internet, se convirtió en meme (información transmitida de persona a persona)  que se ha difundido como una falsa información.  

Ahora les comparto la realidad de esta historia.
La verdad es que Leland Stanford era, en 1876, gobernador de California. Compró 650 hectáreas de terreno con el fin de construir una enorme granja de caballos, a la que llamaría Palo Alto Stock Farm, adquiriendo las propiedades colindantes, llegando a juntar más de 8.000 hectáreas en total. La pequeña ciudad que iba emergiendo tomó el nombre de Palo Alto por una gran secuoya que había en la zona.
Como muchos de sus contemporáneos ricos, hizo su fortuna en el mundo de los ferrocarriles. Era el líder del Partido Republicano, gobernador de California y, más tarde, senador de los EE. UU. Él y su mujer, Jane, tuvieron un hijo, Leland Stanford Junior, que murió de fiebre tifoidea con quince años, en 1884, los Stanford decidieron que, debido a que ya no podían hacer nada por su propio hijo, “los hijos de California serán nuestros hijos“. Y rápidamente se dispusieron a encontrar una manera duradera para recordar y honrar la memoria a su amado y difunto retoño.  

Universidad de Stanford
Barajaron varias posibilidades, como un museo o una escuela técnica, al final se decidieron por una universidad en California (aunque, finalmente, también crearon un museo). Sí que es cierto que visitaron al presidente de la Universidad de Harvard, pero fue únicamente para recibir consejos y recomendaciones a la hora de iniciar el proyecto. La verdad es que estuvieron reunidos con varios directores de Instituciones, de todos ellos se llevaron ideas para fundar su institución, la Universidad abrió sus puertas el 1 de octubre de 1891. Realmente, su nombre original es Universidad Leland Stanford Junior.  
Tengamos en cuenta, como de una historia original, nace una leyenda que cautiva a propios y a extraños tergiversando la verdad. Internet es el medio actual más propio para la difusión de estas historias en forma de meme de fenómeno mundial.

Hay que tener cuidado con lo que leemos en la Red, porque no siempre puede ser toda la verdad.

Solo buscando y conociendo la verdad seremos libres.

M.E.N.O.